“Panza de burro” de Andrea Abreu

La historia costumbrista no está mal, se lee de un tirón y es entretenida. Lo que no veo nada lógico es saltarse a la torera todos los signos de puntuación y la ortografía, teniendo en cuenta que la autora es una chica joven, y que la historia es del 2001,porque yo no conozco nadie (por mucho que viva en la montaña ) que diga “mesinyer” y” bujero”, aparte de otras lindezas.

Pero por otra parte, me ha gustado el estilo desenfadado, y los recuerdos que me venían a la mente con algunas vivencias relatadas y palabras del léxico canario, de las que ya no me acordaba.

“Panza de Burro” de Andrea Abreu

¿Dónde está mi antiguo yo?

¿Cuándo volveré a ser yo? cierro los ojos y me recuerdo a mi misma hiperactiva, haciendo siempre mil cosas, el tiempo se me hacia poco , las horas se me quedaban cortas, porque siempre estaba adelantando para el día siguiente, me encantaba trabajar, salir de casa por las mañanas después de arreglar toda la casa, sentir el frio en mi cara, el frio de la mañana , me encantaba llegar a casa y no tener tiempo para leer un libro, porque a la tercera página recordaba que aún me quedaban cosas, me encantaba caer rendida en la noche por los esfuerzos hechos en el día, pero hoy apenas hago nada y siempre estoy cansada, despierto cansada, vivo cansada, pienso cansada, las energías se fueron, se fueron los nervios, se fueron las ganas de hacer cosas,¿ cuándo volveré a ser yo?¿ quien soy yo? ¿acaso algún día volveré?

Necesito cambios en mi vida, en cuanto tenga la oportunidad no la perderé, no me resisto a conformarme con los hábitos, cada dia siempre lo mismo, necesito improvisar, cambiar, hacer cosas que tenia pendientes que por una cosa u otra han quedado en el camino, necesito hacer cosas que me gustan, que siempre he querido hacer.

Sólo espero mi oportunidad para cambiar mis hábitos ,¡ eso si , siempre junto a ti y contigo, correremos el riesgo? anímate y vamonos..

Oda a mis vaqueros

¡¡¡La chaqueta te echa de menos¡¡¡¡

“Mi unicornio azul ayer se me perdió, pudiera parecer acaso una obsesión. pero es que no tengo más que un unicornio azul, y aunque tuviera dos, yo sólo quiero aquel”… y es que les parecerá tonto, pero es que yo no tenía sino un pantalón vaquero, que vi una tarde  en una tienda y sentí un flechazo inmediato, allí colgado en aquella percha, no era gran cos, ni tan siquiera valía un dineral, pero me cautivó. Con su cinto negro de tachuelas se adapto a mí como  un guante, me quedaba que ni pintado y era muy agradecido, porque aguantaba los rigores del invierno con estoicidad y los calores del verano con sufrimiento, pero tirando para  adelante., como yo, fuerte como los temporales y con ganas de sobrevivir.

Lo había remendado más de seis veces por los muslos, que es por donde
siempre se suelen resquebrajar, y le colgaban hilachas ya por la parte
del talón, ! tanto tiempo arrastrándose con mis pies no es para menos¡

Se mosqueaba mucho cuando me ponía las converse rojas, porque se manchaba y cuando me ponía las cuñas estaba como más seguro y lo notaba
más liberado. Y resulta que hoy, antes de salir con él me di cuenta de
que la cremallera se me había roto, pero no me quise cambiar de
pantalón y me fui a clase, así tal cual con un suéter largo que tapaba
ese defectillo, pero a decir verdad lo pasé mal y me di cuenta de que
me estaba pidiendo la eutanasia a gritos, así que al llegar a casa lo rompí y lo tiré a la basura.

Y lloré, no por su valor material, sino por lo que ha significado para mí en  los malos momentos, por eso , y aunque me compre otro, no quería dejar pasar la oportunidad de hacerle un homenaje.

Requiescat In Peace, pantalón de mis amores.

Gracias Silvio Rodriguez por prestarme la canción

Mi pantalón vaquero

Mini biografía

Despertó con ese runruneo que le decía que de ahora en adelante ya no iba a ser la misma. Andaba distraída, y se dio cuenta de que las prioridades en su vida habían cambiado. Deseaba empezar cosas nuevas, diferentes de las que había hecho hasta ahora; pintar muebles, leer aquellos libros muertos de risa en la estantería y otros tantos nuevos, cocinar, cuidarse al máximo, no sólo en cuerpo sino en alma.

Pero al cabo de los días las circunstancias le dieron una bofetada en la cara, y entendió que no es nada fácil cambiar, cuando tienes tantas raíces que te aplastan, que estar acompañada no siempre significa no sufrir de soledad, que para ganar hay que perder demasiado, y no tiene ni tiempo ni ganas.

Y aun así ya ha pintado su vieja mesilla de noche de blanco, hizo una desiderata y le han traído un libro nuevo de Isabel Allende, ha empezado a adelgazar y es medio feliz, porque las grandes batallas se ganan con pequeñas gestas intrascendentales.

Mujeres del Alma Mía de Isabel Allende

Marioneta

Los mandos de las televisión te nublan, las redes sociales te obnubilan la mente, rodea el sofá, mira por la puerta de hierro, sabes que te están manipulando, siempre hay una última fechoría, el amor se mide en años, no en besos, el amor se curte en sinceridad no en abrazos, rima la noche en el día, cambia el sol a la luna llena, los ríos de paz y sed se secan a cada paso, ¿somos marionetas? mis manos se enfrían, mi corazón no corrige las anomalías reiteradas.

Al fin y al cabo somos lo que hay, y lo que hay es lo que ves, la gravedad no falla, lo que sube…siempre baja, y las marionetas siempre serán marionetas, pero hay humanos que también lo son …..quizás tu seas uno de ellos, yo tal vez sea también una marioneta del universo…¿y tu?

Sólo queda fluir como el agua y aceptar lo que venga ,!qué no es poco ¡

Fuente de sirenas en el Parque Arnao

Yo quiero salir ya de esta ,¿y tu?

Nunca aprenderemos porque todo nos la trae al pairo. Yo quiero salir ya de esta ,¿y tu?

Hasta los mismísimos ovarios de esta situación, de esta supuesta nueva normalidad, que de normalidad no tiene nada. Cansada de las contradicciones del gobierno, de dejar en jaque a la población, de que el virus salga a pasear por las noches, y en cambio por la mañana no asome ni por los centros comerciales ni por las cafeterías.

Una hace lo que puede, lo que le dicen y más, llevar mascarillas, distanciamiento, lavado de manos con gel, pero veo injusto que por culpa de los irresponsables volvamos a estar en la misma situación, y es que esta claro que el humano siempre tropieza con la misma piedra, y es que ve la piedra, y no es que tropiece, sino que le da una patada con el pie para caerse.

En mi vida me hubiera imaginado yo verme en semejante tesitura, la nueva normalidad, el acostumbrarme a este complemento tan desagradable que es la mascarilla. Es increíble cómo nos adaptamos a cualquier circunstancia y algo que en principio parecía una pesadilla, algo irreal, se convierte en nuestro día a día.

Ahora sólo hace falta que nos adaptemos a no ser irresponsables y cumplir con la parte que le toque a cada uno.

Nunca aprenderemos porque todo nos la trae al pairo. Yo quiero salir ya de esta ,¿y tu?

La vida es un regalo

Empezando de cero e intentando no caer en viejas costumbres. Ya a mis cuarenta y nueve lo único que deseo es vivir tranquila, sin los acelerones ni sobresaltos del pasado, sin pausa pero sin prisa, intentando adentrarme en los recovecos del minimalismo; gastar menos, ahorrar más e intentar comer saludable, ya que cada año que pasa me sobran más kilos.

Intentaré que nadie eclipse mis sueños, porque el 2020 ha sido devastador en todos los sentidos, pero me ha ayudado a comprender cuales son las prioridades en mi vida, que ésta sólo es una, un regalo y que no quiero estar más para los que no están para mí. No me propongo saltar sin red, pero tampoco quiero pasar de puntillas.

Te apoyas en las barras, miras este paisaje, el mar al atardecer, el olor a salitre, el momento, el presente, lo importante. Cierras los ojos y sigue estando en ti. No se si entienden de lo que hablo.

Atardecer en Las Canteras

Microrrelato

Cada día hacía lo mismo, se levantaba temprano por las mañanas, bebía su café con leche, paseaba a su perro, transitando siempre por los mismos lugares, y comiendo las mismas cosas en su casa gris y vacía. Una monotonía día tras día, sin ningún aliciente, sin nada que hiciera brillar su vida apagada y sin sentido.

Rutina le llaman.

Le faltaba el aliento, deseaba enamorarse, tener mariposas en el estómago, esa sensación extraña que ya no recordaba hace mucho, y de repente la conoció, en su tiendita de “atrapasueños”, amor a primera vista,! de eso hace ya seis meses ¡

Ahora se levantan temprano por las mañanas, beben su café con leche, pasean a su perro, transitando siempre por los mismos lugares ,y comiendo las mismas cosas en su casa gris con ese atrapasueños de colores colgado en la pared.

Amor lo llaman

Decirles que no se olviden de colgar sus sueños del techo lo suficientemente cerca para tocarlos…

Divagando

En estos días me siento vulnerable, hastiada hasta la médula de todo, y es por esto, que me ha dado por volver a escribir. Me agobian ya los mensajes a todas horas, las redes sociales, el estar pendiente de toda esa parafernalia que me quita tiempo para otras cosas importantes ,que siempre estuvieron en mi vida, como el hacer deporte, leer, pasear, escribir y estar con los cincos sentidos en aquello que estoy haciendo en el momento presente.

Me he puesto como meta, el estar sólo media hora por la mañana con el móvil y media hora por la tarde. En esto días de lluvia he hecho lo que no es normal en los días lluviosos, me he ido a pasear y me he sentado en el parque, mientras observo el trasiego de la gente ,y me he dado cuenta de que en estos últimos años no he tenido los sentidos puestos en lo realmente importante, no me he preocupado de mi misma, sino de los demás, dejando que mi corazón calle ,y que la razón predomine, pero todavía late, ! y la vida es una sola¡

2021,ahí voy a sentir, compartir, vivir y soñar despierta.

Mi nueva agenda inesperada

Adoro perderme por lugares de la ciudad y visitar viejas librerías o librerías de segunda mano. Ayer concretamente revolviendo entre los libros me encontré con una agenda de Paulo Coelho a un euro del año 2020,!se ve que el anterior dueño o dueña no le dio ningún uso y sólo escribió el ocho de enero ¡

Y yo tan feliz con esta agenda preciosa que tengo en mis manos, a la que he tapado el 2020 con una pegatina de una hoja y los días también los tapo con pegatinas monas y pequeñitas Me hice con dos novelas de Galdós, en total tres euros. Y ando más feliz que una perdiz, porque estas pequeñas cosas son las que me ponen muy contenta.